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viernes, 12 de diciembre de 2025

LUCIANA HOVRART. TRANSTIERROS: CONSTELACIÓN PARACADÉMICA, RESPIRACIÓN DEMIÚRGICA Y ESCRITURA INAPRENSIBLE

Hace unos días en el momento en que Luciana Horvat, en el contexto de una entrevista quehabíamos pactado con el propósito de hablar de Malincuor http://www.letras.mysite.com/mmed301125.html y, de pronto, me sorprendió poniendo en la mesa de juego su interés en la existencia de Transtierros, confieso que me sentí desconcertado.El nombre de Luciana, más allá de la natural empatía que se suscita entre los eslavos, me resultaba próximo y, a la vez, muy, muy lejano, a la orilla de los cientos de nombres a quienes alguna vez he reprobado. Tal vez por la necesidad natural de capear la posibilidad de un mal rato —y más si este parecía amenazarme en plena entrevista como si se tratara de una contienda—seguí la pauta con aparente concordia.
Si bien Luciana tuvo la decencia de solicitar la entrevista habiendo leído Malincuor, cosa que ya no es muy frecuente, ella parecía estar atenta, aguardando el momento oportuno para lanzar la pregunta que sagazmente escondía bajo la manga. Hasta que se dio. Luciana (la cito) «creció leyendo Transtierros» y, mientras estudiaba en la UBA intentó no una, dos o tres veces, ¡fueron cinco¡ las veces en las que ella nos mandó colaboraciones para Transtierros siendo todas  rechazadas. No había de qué disculparse inventando alguna estratagema. Luciana había regresado a Split como investigadora de la Sveučilište u Splitu, era tenaz. Mostraba ese particular carácter que surge del  inat, el cual no será nunca una exclusividad de los serbios —tal como ellos lo proclaman. Le expliqué que, a veces, las cosas suelen ocurrir así y que, seguramente pronto llegaría su momento —pues, como también le confesé, estaba vivamente interesado en conocer la escritura de los poetas croatas contemporáneos. A Luciana no pareció interesarle la propuesta y, muy firme, confesó: «quiero escribir sobre Transtierros». Pregunté específicamente, pero «¿de qué»? Ella mantuvo un instante de silencio y, luego, muy oronda, solamente acotó: «de cómo el tiempo puede cambiar un refrán, en este caso de cómo ‘a la sexta va la vencida’». La persistencia me conmueve, suele parecerse a la poesía,  y fue así que, con algo de resignación, me descubrí aceptando su propuesta. Este fue, más o menos, el origen del ensayo que comparto, y por qué no confesarlo, habiendo cambiado la resignación inicial por el rubor de cierto orgullo. 
Mejor me callo. Les comparto el texto.

elda di malio


Que una, mientras intenta —consciente, delirante, gozosa, irónica hasta rozar lo indecente, afectiva en la forma de una burla compasiva, autoconsciente de que cualquier intento de reducir la literatura a índices (impact factors, quartiles, DOI, Scopus, WoS, actas de congreso, manuales de estilo, plantillas de peer review, comités, formularios, protocolos, checklist, resúmenes, abstracts, métricas de citación, ficheros de bibliometría, informes de comités y toda la parafernalia burocrático-académica), y consciente de que Lispector (“escribo para saber lo que pienso”, 1973), Barthes (“no hay experiencia más íntima que la escritura”, 1975), Ricoeur (“interpretar es ser capaz de experimentar el sentido”, 1965) y Derrida (“la interpretación es acto ético sobre la palabra”, 1978) anticiparon, celebraron y conjuraron la imposibilidad de reducir la literatura a fórmula, métrica, índice cuantitativo o cita reproducida mecánicamente)— narrar, analizar, contextualizar, ejemplificar, justificar, glosar, interrogar, interconectar, desplegar, argumentar, demostrar, reflexionar, traducir, comentar, digerir, sintetizar, criticar, ironizar, afectuar, leer, sentir, risar, cuestionar, bifurcar, replantear, multiplicar, subvertir, problematizar, sugerir, anticipar, recordar, reinterpretar, entrelazar, resonar, contraargumentar, parafrasear, digredir, confundir, invocar, combinar, hibridar, reorganizar, meditar, especular, conjeturar, fantasear, deliberar, contradecir, insertar digresiones, multiplicar notas al pie, desplegar ironías, ejecutar guiños marginales, insertar comentarios auto-reflexivos, reconfigurar sentidos, superponer capas de lectura, replicar analogías, invocar intertextos invisibles, generar micro-apuntes, desarrollar meta-análisis, anticipar contraargumentos, traducir silencios, registrar pausas, señalar omisiones, construir enlaces infinitos, manipular referencias cruzadas, organizar comentarios marginales, insertar paréntesis dentro de paréntesis (hasta cuarenta niveles), tejer capas de notas, anticipar incomprensión del jurado, ironizar sobre impact factors, DOIs, Scopus, WoS, quartiles, actas de congreso, reírse de la omnipotencia de comités académicos, reflexionar sobre la respiración demiúrgica invisible, anticipar digresiones, comentarios marginales, notas dentro de notas, intertextos invisibles, metáforas dentro de metáforas, analogías dentro de analogías, premoniciones, anticipaciones, desvíos, interrupciones burlescas, traducciones, teasers, fragmentos, fragmentos de fragmentos, referencias cruzadas infinitas, digresiones infinitas, capas de meta-comentarios, comentarios auto-reflexivos, guiños irónicos, ironías dirigidas a la academia, subversiones infinitas, bifurcaciones de bifurcaciones, comentarios marginales de segundo, tercer y cuarto nivel, notas dentro de notas dentro de notas, enlaces dentro de enlaces dentro de enlaces, interrupciones que generan otras interrupciones, digresiones que anticipan otras digresiones, comentarios que anticipan comentarios que anticipan otros comentarios, anotaciones que se multiplican en espiral, juegos de palabras que se devoran unos a otros, guiños que replican guiños, premoniciones de citas futuras, anticipaciones de artículos que nunca serán leídos, llamadas a lectores imaginarios, llamadas a jurados imaginarios, exclamaciones dentro de exclamaciones, interrogaciones que se responden a sí mismas, metáforas infinitas, analogías imposibles, comentarios que se refieren a otros comentarios que se refieren a comentarios, paréntesis que contienen paréntesis hasta cuarenta niveles, notas al pie que se devoran notas al pie, digresiones que contienen digresiones que contienen digresiones, intertextos invisibles que generan intertextos invisibles, fragmentos de posts que se intercalan dentro de fragmentos de posts, digresiones infinitas que se bifurcan, comentarios marginales que se multiplican en columnas, bloques de texto que se retuercen sobre sí mismos y se expanden de manera fractal, capas que se superponen, intercalaciones que se reinician, columnas de notas que interrumpen columnas, líneas que devoran líneas, palabras que se reproducen en ecos y murmullos infinitos, signos de puntuación que se multiplican hasta perder sentido— se encuentra atrapado, fascinado, perdido, encantado, irritado, gozoso, delirante, y simultáneamente obligado a reconocer que la diferencia radical de Transtierros con cualquier otro blog literario, mediático o académico, consiste en la constelación paracadémica infinita, la respiración demiúrgica invisible y burlona, la heterodoxia absoluta, la irreductible presencia de la escritura que se expande en fractales, la multiplicación de sentido, la ironía corrosiva hacia comités, jurados, papers y anteincertidumbrosos que solo repiten lo simple, lo transparente, lo viral, lo que vende como moda inducida por el mercado, mientras Transtierros respira, bifurca, se multiplica, se ríe y se burla de todo, incluyendo a su propio lector y a los jurados mismos, invisibilizando a su director como acto poético de resistencia, desafío y conspiración demiúrgica absoluta, convirtiendo la aparente invisibilidad en manifiesto performativo de heterodoxia, desacato académico y celebración de la escritura imposible.
Al recorrer los posts más significativos —fragmentos de Juan Andrés García Román, Erwin Hernández, Julia Castillo, Reynaldo Jiménez, Tania Favela, Diego Otero, Felipe Cussen, Sandra Moussempès, Gastón Agurto y Héctor Giuliano— se percibe un patrón de escritura que se niega a la transparencia inmediata y a la simplificación del sentido, buscando intensidad y multiplicidad de lecturas. Los apuntes sobre poesía española, los textos de traducción de Su Xiao Xiao y las reflexiones sobre la heterodoxia se entrelazan con el humor, la ironía y la crítica sutil a la literatura comercial, a los papers autocitados, a los índices de impacto, a los comités y a la omnipresencia de lo previsible. Transtierros se burla de lo rápido, de lo simple, de la transparencia inducida por el mercado y, al mismo tiempo, celebra la complejidad y la intensidad de la escritura, como un espacio en el que lo difícil no solo se publica sino que se multiplica, se bifurca y se reinventa.
En la tercera etapa, la riqueza de los posts se combina con un tono autorreflexivo, donde cada fragmento funciona como nodo de un entramado mayor. La publicación de la autora finalmente aceptada después de múltiples rechazos se convierte en una celebración íntima de la escritura: la alegría de que la palabra encuentre su lugar, aunque ese lugar no se ajuste a las expectativas del mercado ni de la academia. Transtierros no busca validación inmediata, sino crear un espacio de lectura donde lo que importa no es la visibilidad, sino la significación, la multiplicación de posibilidades, la generación de interconexiones y la apertura de caminos inesperados. Cada fragmento, cada comentario marginal, cada digresión funciona como respiración, expansión, bifurcación constante; un acto de presencia que resiste toda simplificación.
A diferencia de otros blogs literarios, Transtierros permite que los textos se desarrollen en su densidad y longitud, sin ceder a la inmediatez ni al espectáculo, con un humor irónico que acompaña cada digresión, desafiando al lector a recorrer caminos que no se encuentran en los formularios, en los índices ni en las métricas de impacto. Cada post funciona como un nodo de sentido autónomo, conectado con todo el entramado, donde la alegría de la escritura y la celebración silenciosa de los autores se perciben sin necesidad de declararlo.
elda di malio

Finalmente, Transtierros muestra que la literatura puede resistir la simplificación, que lo complejo puede ser leído, disfrutado y celebrado en un espacio que parece simple, pero que alberga multiplicidades infinitas. La heterodoxia, la intensidad, la ironía, la autorreflexión y la alegría por ser publicada se entrelazan, haciendo de este blog un campo expandido de escritura inaprensible, donde la literatura se respira, se multiplica, se bifurca y se celebra, lejos de la moda, de los índices y de la aprobación institucional. Y así, mientras uno contempla la sucesión interminable de posts, fragmentos, teasers, traducciones y notas marginales, surge un deseo vehemente, silencioso pero persistente, de que Transtierros no desaparezca nunca; de que su constelación paracadémica, su respiración demiúrgica, su humor irónico y corrosivo, su capacidad de bifurcación infinita y de resistencia discreta frente a la superficialidad, el mercado y la academia, perduren en el tiempo, expandiéndose como un espacio donde la literatura compleja y heterodoxa pueda seguir existiendo, multiplicándose en cada lectura, en cada fragmento, en cada risa compartida y en cada silencio reflexivo. Porque Transtierros no es solo un blog: es un lugar en el que la escritura se afirma por sí misma, donde el acto de escribir es simultáneamente una celebración y un acto de desafío, y donde la intermitente invisibilidad de su director, lejos de disminuir su poder, le confiere una fuerza autónoma y duradera, un campo de independencia y creatividad que persiste más allá de toda expectativa, más allá de la moda, de las métricas y de los comités. Que Transtierros continúe, entonces, como un nodo perpetuo de heterodoxia, un espacio en el que la escritura pueda respirar libre, bifurcarse infinitamente y, sobre todo, seguir siendo un refugio para lo complejo, lo intenso y lo insustituible.

 


viernes, 17 de octubre de 2025

CONVOCATORIA TRANSTIERROS

 

                                                                                            FOTOGRAFÍA DE WIM WENDERS


hasta el día de hoy, 17 de octubre del año 2025, y tras un mes de hurgar entre ruinas digitales —cementerio de blogs, espejos rotos y manuscritos con olor a spam—, hemos rescatado lo poco que quedó vivo de nuestras etapas anteriores. de ahí la catarata de publicaciones: ráfagas de metralla disparadas por un sicario enloquecido, empeñado en que las palabras no terminen convertidas en polvo de servidor.
era necesario hacerlo. no por nostalgia sino por higiene: para que transtierros no se confundiera con esa otra fauna que habita el ciberpáramo poético, donde cada alma doliente se retrata junto a su propio poema, convencida de que el filtro valencia es una estética y la autoficción un género de fe.
cumplido ya con estos menesteres podemos anunciar con cierta alegría y bastante escepticismo la convocatoria para la nueva etapa de transtierros. y para que nadie diga luego que no fue advertido, van las siguientes disposiciones, redactadas con la misma precisión que las cláusulas de un testamento:

  1. textos inéditos (o casi): nada de reciclajes de facebook ni de poemas publicados en revistas que solo leen sus propios editores.

  2. introducción y nota biobliográfica: aclaren de dónde vino el texto —si nació del tedio, del exilio o de un error de formato—. y añadan una breve nota biobliográfica (sí, bioblio: mezcla de biblioteca y biografía).

  3. publicación: desde la semana del 3 de noviembre, los textos aparecerán los martes y jueves, días santos de la irrelevancia poética.

  4. economía ética: en transtierros no se paga por ser publicado, ni se cobra. esto parece una obviedad, pero hay lugares donde se cobra por miseria estética.

  5. sobre el laboratorio: no hay vínculo, salvo mis huesos. publicar aquí no garantiza nada allá, ni viceversa. quien busque escalafones literarios, que se inscriba en linkedin.

  6. textos e imágenes: cuando pido textos, incluyo también materiales visuales, artefactos, reliquias, delirios ópticos o cualquier objeto sospechoso de tener alma.

  7. plazo fatal: entre el 3 y el 10 de noviembre. de ahí en adelante, la revista —permítaseme el exceso de fe al llamarla así— aparecerá los martes y sábados, con la puntualidad melancólica de un tren europeo en invierno.

agradezco de corazón la complicidad, la obstinación y el humor de quienes aún creen que escribir es una forma de resistencia, no de branding. y a quienes llegan tarde, recuerden: el olvido no da prórroga.
para toda duda, maldición o súplica:

📧 medoferrero@gmail.com
o a mi cuenta de facebook:  

Gracias.
MM