Síndrome de Nager
Para
Ángela Leyva
Reporte médico. 18 de abril
Es alto
Es violento
Nociva
Es su conducta
Su hermano
Es parecido
Forzoso
Es dividirlos
El diagnóstico
No es óptimo
Perentorio
Es corregir
Al paciente
De trece años
Enmendarlo
Hundir su rostro
Desfigurarlo
En el abismo
De la congénita
Impostura
Se necesita
Una goma
Un bisturí
Una guillotina
Un trapo
Un maquillaje
Un taladro
Un salón de belleza
Un quirófano
Un aplastacabezas
Una crema facial
Un lanzallamas
Para develar
Su nuevo semblante
Indefinido
Irresoluto
El fin es obtener
Borraduras supresiones
Se requiere
Destruir
Su apariencia
Revertir
La geometría
De sus proporciones
Quebrantar
El frágil equilibrio
Érase una nariz
Sayón y escriba
Se dispone
De verduras
Y tubérculos
Para preparar
Su catadura
Se sustituirá
Su boca
Con tomates
Sus pómulos
Por papas
Donde era
Cabellera
Se colocará
Un frutero
Se triturarán
Sus facciones
Entre reflejos
Invertidos
Se conseguirá
Hipoplasia malar
Malformaciones
Del oído externo
Es necesario
Urdir
En su cara
Un rompecabezas
Disostosis mandibulofacial
Con anomalías
En extremidades preaxiales
Coloboma del párpado inferior
Antes de proceder
La bioética es de auxilio
Para garantizar
El procedimiento
Se coteja con el vademécum
-Abren zanjas oscuras
En el rostro más fiero
-En el nítido rostro sin
facciones
El agua, poseída, siente
Cuajar la máscara de espejos
-Grandes espacios
Ciernen finas nieblas
Entre tu rostro
Y los que aquí te borran
Pero no es suficiente
Se precisa
Una pizca de dolor
Para lograr
Un resultado favorable
El análisis exige
Una cirugía clamorosa
Que devuelva
Lo turbio
A los espejos
Una santidad
Una morbidez
Una gesticulación
Que rompa
De cuajo
Su fisonomía
Que dinamite
La plenitud armónica
Del óvalo
Se acude
A María Falconetti
Su Juana de Arco
Rebana al que la mira
Frente al gesto
Despiadado
De sus jueces
Los ojos entornados
De zozobra
Como nidos
De zanates
Pero aún faltan
Las estrías los surcos las verrugas
Descubrir
Su carnalidad
Y escurrirla
Desenrollar su epidermis
Y volverla
Alfombra cutánea
Fortuita y siniestra
Se proveerá
A su aspecto
De fisuras palpebrales
Con inclinación descendente
De paladar hendido
Conclusión. 19 de abril
Desafortunadamente para la ciencia médica y
para el paciente, la familia no quiso seguir realizando los estudios
sistemáticos.
Un
regalo musical
y por Dios,
olvídame después.
Álvaro Carrillo
primero
un sujeto
se autodefine
pájaro migratorio
lepidóptero multicromático
a continuación
la melancolía
convención bolerística
el sujeto se siente
melancólico
¿por qué dice
que argollas que llanto
no le impiden
actuar
aunque de hecho le estorben?
dice que no
pero posiblemente sí
qué curioso
qué curioso es el amor
de los boleros y las novelas y los poemas
y
entonces
el sujeto el poeta el alma prisionera
pide disculpas
a
¿su amante?
¿su querida?
¿su novia?
¿su nalguita?
¿su detalle?
el apasionado
quiere serenarse
y ofrece
a la destinataria
su miocardio
cantan chabela
vargas víctor
iturbe el pirulí
pepe jara
y lila downs
la interpretan
voz en
punto los panchos
los tres
ases y los santos
pero a mí me gusta
la versión de su autor
su rústico falsete en
hay ausencias que triunfan
y la nuestra triunfó
para denis de rougemont
sin adúlteros no hay literatura
agregaría
tampoco escucharíamos tangos trova
rancheras
y boleros
en los poemas y las novelas y los boleros
la distancia
y la derrota
mutan
en laureles
distancia y negación se muerden la cola
la ausencia vence y bolero
la victoria del luego y álvaro carrillo
y no y nínive y lechos de ceniza
y elena garro y octavio paz
me gustan los boleros románticos
boleros que necesitan
del adulterio que necesita
de la distancia que busca
lugares comunes
sobre este lugar común
añade denis de rougemont
la mitad de las desgracias
se resumen en una palabra
adulterio
el adulterio
es hijo
de la mentira
pero esa es otra
canción
Fuga
aún recuerdo aquella ocasión tan especial,
un pensamiento me roe, me prometo a mí mismo trabajar el tema con mayor
detalle, la idea que me angustia desaparece bajo otros ojos, escucho el regalo
musical para olvidar lo que veo, sólo consigo inquirir en el pánico, bach
utiliza el tema de un monarca, yo empleo la imagen de una alberca, su majestad
me pide tocar una fuga, pero carezco de la preparación necesaria, el tema
original se extravía en los canales, un molino gira en mis pupilas, en mi
cabeza remo para olvidar, me digo que deseo no ver, para no hacerlo repito, un
dos tres calabaza, quería que mi hija viera los toboganes, un instante después,
su cuerpo se hunde en progresiones armónicas, remo a contracorriente, una
melodía surge de las aguas, el tiempo deforma la geometría hidráulica, la
imagen titila, se hunde en mis ojos, el molino en cuyas aspas patalea y lucha
lucía para salir de la música, la recojo, la cargo, tose, despierta, llora, un
pensamiento me roe, federico de prusia le ordena improvisar una fuga a seis
voces, los papás de los niños me ven con reproche, un dos tres calabaza para
salir de la imagen, labro los detalles para emerger de las aguas, resbalan por
toboganes, recreo la escena para así conjurarla, nos sentamos en la alberca,
miro el tobogán, escuchamos el clavecín, un pensamiento me roe, observo su
cuerpo sumergido en azules, la ejecución fue tan excelsa como el tan refinado
tema requería, remo por los canales para salir de la música, recreo el tema del
rey, la melodía original es inasible, pierdo el tiempo, resbala por mis ojos,
un pensamiento me roe, un dos tres calabaza, no consigo olvidar, no domino la
imagen, las voces reiteran el sol húmedo, en fuga, el efecto de la obra es de
zozobra y melancolía.
Ansiedad after Los Panchos
Ansiedad por indolencia,
dolencia sin precisión.
Por el sistema nervioso
disemina mi aflicción.
Por un pensamiento fijo:
nudo de musitación.
Se activa ante la amenaza,
arde ante su exposición.
Riguroso desplazarse
en la ausencia de moción.
El organismo responde,
muta su composición.
Hay un rostro sin distancia
ni rastro de desazón.
Ante tantas dopaminas,
riesgo de intoxicación.
Hay una imagen de ausencia
cuando escucho esta canción.
Cuando siento sus encantos
en riesgosa situación.
No llora mi pensamiento
y no goza mi razón.
Órbita de desconcierto,
indícame una reacción.
Ya no hay eco que recuerde
de mi propia dimensión.
Un lamento hace presente
la difusa sensación
de ansiedad por otro sitio,
¿otro ambiguo corazón?
christopher anderson
Lo
desvencijado
Para
Emilio Hinojosa
Te comiste los astros. La voluntad de ser
diletante. Comenzar siempre. Ir a tientas. Era de noche. Vestías de cascabeles.
Tropezaste con uno de ellos. Arcadas. Te rascaste la nariz antes de vomitar.
Expulsaste miel y galaxias.
Agruras. Todos hemos escuchado nuestros
propios retortijones. A la mañana siguiente, te apareció una hendidura bajo los
labios. Te quemaba. Tenías tentación de tocarte. La herida se ensanchó poco a
poco. Te ibas a rascar, pero te amarraste las manos. Luego de unas horas, la
abertura había crecido. Iba de tu boca hasta el ombligo. Te provocaba comezón.
Tu garganta estaba ya rasgada. Ahí alcanzaste a palpar las bellas melodías que
había bajo el cuello. Te amarraste unos cordones para que no se volcara lo acústico.
Pero no funcionó. Ataste lo que quedaba de tu pecho con un mecate. Tu intención
era conservar los sonidos. Pero se deshizo el nudo y un hacha cayó sobre tu
cabeza.
Te derramaste. Galería de muñones. Cuerpo
desvencijado. Coyolxauhqui instantánea.
Un río áspero fue lo que se escuchó al
desmembrarse tu cuerpo. Los resoplidos raspaban. Fluir de alarmas. Algo a punto
de acontecer. Azares y turbaciones. Algo que no acontece porque es vislumbre.
Chillaba algo. Dolía. Cuando se produjo el accidente continuaron surgiendo
ruidos. ¿Cómo se practican las perplejidades? Repites tu resquebrajamiento,
pero siempre hay variaciones.


