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lunes, 5 de enero de 2026

EDUARDO PADILLA. SCHEHEREZADE, NOVELISTA

    







   

Adolf Eichmann estrenó su autobiografía de 315 páginas

en Jerusalén; edición severa,

inflexible,

de un manuscrito original de

3,564 páginas

transcritas a partir de una grabación magnética,

según Arendt,

que observa

que a Eichmann

le hubiera encantado seguir

hablando  y componiendo

auto-ficciones

a lo largo de un juicio

que le concedió el honor

de batir los récords

de tiempo registrado por un solo alemán

bajo el más riguroso y publicitado

escrutinio.

Pero Eichmann, siendo honestos,

no era bueno,

i.e.,

su vida era extrañamente

aburrida

y su talento

no podía conducir

la atención del público

a través de las mil y una

noches didácticas

necesarias para

liberarlo.

 

Esto no significa, creo,

que la autoficción

sea una empresa abyecta

per se,

pero tal vez sugiere

que nuestras vidas

son más interesantes

antes de compartirlas.

 

A veces pienso en el tío Antonio que

-según mi madre-

pasó sus años

guardando sus uñas

(las que se cortaba

cada tercer día)

en una caja fuerte

y al final

murió y nadie sabía la

combinación de la caja

pero nadie tampoco

quiso averiguar.  

viernes, 5 de diciembre de 2025

EDUARDO PADILLA – VENUS GIRA SOBRE LAS CASAS

 



                                                                                                                                            deana leawson



 


Fui a la casa del lobo.

Después de varias copas

se levantó al baño

y regresó vestido de ciervo.

O sea que le había quitado la piel a un ciervo

y se había hecho una capa

y un par de botas

que le subían a los muslos.

También traía cuernos

en la cabeza y el pecho;

las puntas tenían

un brillo irisado que se alargaba

en la semi-oscuridad de la sala.

Las puntas de aquellos cuernos brillaban

como brilla Venus por la madrugada.

El lobo hizo un par de contoneos

y yo me paré de golpe

y le planté un beso enorme.

Le embarré todo el labial.

Fuimos a su alcoba.

Abrió la puerta despacito…

con sonrisa lupina

y mano teatral

dirigió mi atención a la cama:

ahí estaba el cazador,

tendido y atado

a las 4 puntas del mueble.

Lo tenía vestido de abuela.

Yo ya no pude.

En ese instante me creció el pelo

con tal fuerza y de tal forma

que me rompió todo el traje.

“Pero qué linda sorpresa”

dijo el lobo.

“Mi abuelo era un perro de Alaska” dije yo,

temblando.

El lobo me tomó de la cintura y apagó la luz.

Entonces la vi frente a mí, del otro lado de la ventana.

La luna llena la cubría con su azogue.

Era la esposa del cazador.

Fumaba una pipa.

Cargaba con un rifle a la espalda.

En su cabeza

un mapache muerto

nos miraba a todos

con ojos demasiado

severos.

Salí corriendo cual venado.

viernes, 28 de noviembre de 2025

EDUARDO PADILLA. ZWICKY

 

Dave Krugman





a Luis E. García

 

Te han pillado saliendo del motel vestido de mosca. Te han oído cantar sobre una rama que no era tuya. Tal vez te han visto andar al ras del bosque sin uniforme, arrastrando el fusil en dirección opuesta al frente. Como sea, algo has de haber roto. Ahora debes mentir.

Vas a necesitar una buena atmósfera.

 

Escoge tu duración

Si eres un hablador imparable, la novela te espera con sus planicies. Eres libre de elevar montañas y fraccionar ciudades hasta que engordes.

Si prefieres algo más compacto, el cuento ofrece los altos picos de la novela sin la necesidad de sufrir el tedio del viaje. Sigue la regla de oro y no hagas a otros lo que no quieres que otros te hagan a ti. Ahórrate las filas y pasa directo a la caja.

Ahora bien, si lo tuyo es el relámpago en la sien, o el alud de bolsillo, ahí está el poema.

 

¿Qué es una atmósfera?

Si respiras, es una atmósfera. Si quieres que tu texto respire, vas a necesitar de una buena atmósfera. De abstracción no vive el hombre. Es bueno que tengas argumentos, pero no olvides mencionar el color de la luz que se filtra por la apertura de la cámara oscura y que le da a tu sesuda reflexión cierto aire de drama y misterio (checa bien a Rembrandt, memoriza a Caravaggio).

 

¿Soy yo una atmósfera?

Tú eres, en efecto, una atmósfera, en el mismo sentido en que una ramita es un bosque. Eres la excreción de una atmósfera. La infinitesimal excreción de una atmósfera. Ahora sal y demuéstrale al mundo de lo que estás hecho.

 

¿De qué está hecha una atmósfera?

La atmósfera está hecha de partes, como si fuera esto una carnicería y la atmósfera una res abierta en canal. Éste es el hígado, estas son las mollejas. Digamos que esto es un taller mecánico y que para componer primero hay que saber descomponer. Descomponer atmósferas es como salir de pesca. Requiere un culo estoico o un buen par de piernas. Requiere paz interna. ¿Sabes observar? Ve y observa. No tienes que ir al polo norte para hallar una atmósfera. El armario donde guardan la aspiradora de tu escuela es más que suficiente. Quiero que vayas y te encierres en él. Prende tu linterna. Nada de hacer juicios. Nada de “Huele mal aquí” o “No hay suficiente espacio”. Éste no es momento de gazmoñería estética. Esto es la descomposición de una atmósfera. Texturas, sensaciones, materia prima. No salgas de ahí hasta que tu cabeza esté llena.

 

He aprendido a descomponer. ¿Ahora qué?

Ahora viene lo bueno. Quiero que te relajes y que compongas una buena atmósfera como si tu salud mental dependiera de ello.

 

¿Cómo se sabe si es una buena atmósfera?

Te dirán que en el arte todo es subjetivo. Que la verdad ha muerto aplastada bajo los neumáticos de un Dios cafre. Que todos tenemos distintas potencias y que lo importante ya no es el resultado sino el intento. Ya no hay buenas y malas atmósferas, dirán, sólo hay atmósferas, múltiples, diversas, todas bellas, todas válidas.

Tú aprenderás a burlarte de estas personas porque así es como hablan los aficionados, y los aficionados merecen ser humillados por aquellos que han aprendido a componer una buena atmósfera.

 

Es que a veces no entiendo nada y me siento perdido.

Si no lo intuyes, si realmente no tienes idea, imita a los grandes. Ve con Poe, Conrad, Rulfo. Imítalos hasta que se te entuma la mano. Imítalos sin piedad. Si practicas diario, con el tiempo, algo vas a aprender.

 

Creo que quiero escribir una buena atmósfera.

Dilo con convicción.

 

¡Quiero escribir una buena atmósfera!

Bien. Ahora ve y tírate a un pozo. Cae de cabeza en un balde de materia oscura. Déjate ahogar y sal preñado. Sé un recién nacido y que la falta de luz sea tu guía. Berrea de miedo y arroja tus colores insólitos contra los muros de una buena atmósfera.

jueves, 13 de noviembre de 2025

EDUARDO PADILLA. ESTO NO ES UNA PINTURA METAFÍSICA

 




                                                                                                                                                                debdata chacraborky



Coen

No codiciarás
el manual de tu vecino
ni robarás
su biblia
para atormentar al héroe
y que parezca eso
tener sentido.

 

Manitas calientes

Dijo el Diablo a los esquimales:
La nieve no es nieve.

Ellos lo miraron sin decir nada.

La nieve es más que nieve.
O bueno, dijo, al leer sus caras,
la nieve no es una,
es mil y una.

Algunos ya daban señales
de incredulidad
o aburrimiento
así que el Diablo
comenzó a bailar tap
y a cantar que:

La nieve es
la caspa del diablo
en el smoking
de un albino.

La nieve es
la sal apelmazada
en el polo sur
de un salero.

La nieve es
la cal que Dios
arroja con una pala
sobre la tumba del mundo.

La nieve es el esperma que deja el mar
en las sábanas de un motel
donde la mucama se harta
y renuncia.

La nieve es la huelga de los colores
que se rehúsan
a salir de la cama
hasta que mejore el tiempo.

La nieve es la piel
de una nación
fantasma
llamada
anhedonia.

 

Obediente

sigo las señas.

Voy lento por fuera
y por dentro
un velocista.

Me apresto
al ras.
Le doy afecto
con el alma colgando
de una pata de araña.

Pero
al abrir los ojos
ella es un poste;
y esto no es
una pintura metafísica
como para que yo me sienta
elegante
por amar un objeto inanimado.

Entonces mejor
camino hacia atrás
como si rebobinaran la cinta
e ignoro el miedo
de ver la cámara
reír tras el espejo.

 

 

 

martes, 4 de noviembre de 2025

INÉDITO: EDUARDO PADILLA. VISITA A OKIGAHARA (MAR DE ÁRBOLES)

 






Bienvenidos al museo del

poste telegráfico.

En su interior hay

un solo poste

porque no hay necesidad

de exhibir nada más.

No es el poste más bello

que haya existido.

Por supuesto, es de madera.

Según la placa tuvo una vida útil

promedio.

Miles de muertes

y transacciones

fueron registradas

con su apoyo.

Salidas y llegadas.

Órdenes de ataque.

Siniestros reducidos

a 10 palabras o menos.

Guerra interna

o distante.

Aniversarios, calamidades.

Variaciones minúsculas

de una misma pulsión eléctrica.

 

Un vitral violeta

ilumina la única sala.

Un solo guardia sentado en una silla

leyendo la vida ilustrada

de los santos

y sus muertes violentas.

 

Una voz diminuta se escucha

cuando cae la noche.

La voz repite

las razones que tuvo

para colgarse del poste.